“Vas a tener un hermanito”

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“Vas a tener un hermanito”

Anunciar a nuestro hijo que va a tener un hermanito no siempre es tarea sencilla y por tal motivo deberíamos tener en cuenta ciertos aspectos.
Por un lado la noticia se la daremos nosotros mismos, no es aconsejable que se entere ni por algún familiar o amiguito. Cuando lo consideremos oportuno, algunas parejas esperan finalizar el primer trimestre, otras ni bien se enteran del embarazo, sin esperar que una cara desbordante de felicidad nos sonría.
Dependiendo de la edad de nuestro hijo puede variar en su actitud. Debemos entender que de ser único hijo, el rey de la casa, dejará ese trono para tener que compartir absolutamente todo con un integrante que nacerá en unos meses y es un total desconocido!

Por eso es importante ayudarlo y acompañarlo en este proceso, de grandes cambios , que es el embarazo de su mamá y la posterior llegada de un hermano.
Hacerlo partícipe del embarazo es un buen puntapié  inicial. Que nos acompañe cuando nos vamos a realizar una eco o cuando vamos a comprar alguna cosa para el bebito.

Los chiquitos no pueden ubicarse temporalmente, y si le hablamos que nacerá en 9 meses no sabrán de que hablamos. Podemos asociar la fecha del nacimiento con algún momento del año como “cuando haga frío” por ejemplo.
Comentar con ellos sobre los amigos, primos o nosotros mismos que tenemos hermanos y charlar sobre lo lindo que es tener hermanos.

Hablarle de cuando él era bebé, contar alguna anécdota o ver fotos juntos. Claro que si él es un bebé aún esto no se podrá compartir ya que es muy pequeño para entender.

Dejarlo tocar tu panza, que la acaricie y le hable al hermanito que está allí.
Poner en palabras la gran capacidad de amor que como mamás o papás podemos tener y que la llegada de un hermano no significa que lo vamos a dejar de querer.
Preguntarle como se siente ante la llegada de un nuevo integrante a la familia.

Es necesario si el chiquito va al jardín o a la escuela, comunicarlo en la institución.
En la medida de lo posible no hacer coincidir al momento del nacimiento con más cambios, tales como dejar pañales, el chupete o el comienzo del jardín de infantes.
No todo debería girar en torno al nuevo integrante, tanto en conversaciones como en comparaciones con el hermano mayor.
Resaltar el lugar importante de hermano mayor, y si es más grandecito pueda ser un buen “ayudante” para alguna cosa fácil y acorde a su edad obviamente, en el cuidado del bebé.

Preparando a nuestro hijo será mucho más fácil la llegada del bebé. De esta manera, ayudándolo con sus miedos y celos será todo más relajado para todos.
Una vez nacido el bebé, no alteremos las rutinas del hijo mayor. Que su vida siga lo más parecida a cuando el hermanito no había nacido.

Indispensable pedir ayuda y si bien los primeros tiempos son de mucho estar con el recién nacido, es muy valioso tener momentos de exclusividad con nuestro hijo mayor sin el bebé. Llevalo vos sola al jardín, compartan un helado  o un rato de juegos en la plaza.

Por | 2018-05-21T13:13:57+00:00 lunes, 21 mayo, 2018|Crianza|Sin comentarios